domingo, 30 de diciembre de 2012

Crítica de Kamikazes. Los mejores peores años de la Argentina de Reynaldo Sietecase.



Este libro lo había comprado días antes de partir hacia mis vacaciones y con tiempo en mis manos, pude terminarlo en 4 días. Libro rápido, compacto y de lectura sencilla. Así plantea Reynaldo Sietecase su último trabajo.
Escrito en un formato de ensayo periodístico, sus 10 capítulos nos llevan a pasear por la última década del gobierno de los Kirchner. Desde el ignoto Néstor Carlos Kirchner que llega a la presidencia de la republica con el 22% de los votos hasta la ruptura de Cristina con Moyano en nuestros días. El libro se detiene en los lugares conocidos como: Las tambaleantes políticas de transporte, energía y minería; los acuerdos con la CGT y su posterior ruptura, negociación de la deuda del 2005 y el karma de la inseguridad entre otros.
No pude evitar recordar mientras surcaba estas páginas el libro de Máximo Montenegro “Es la Ekonomía Estúpido” que leí a principios de este año 2012. Con una temática parecida pero en su visión de economista, más certero con los números que en la descripción del entramado político que es donde Sietecase se siente más a gusto.
El relato entretiene, en mi caso disfruto con el análisis del primer kirchnerismo (2003-2007) por sobre el resto. Desde un presidente que ironizaba con el hecho de tener más porcentaje de desocupados que de votos (25% contra 22% de su primera vuelta) y haber hecho tanto en tan poco tiempo. La reforma de la Corte Suprema, la reconstrucción de la alicaída imagen presidencial luego del 2001, el crecimiento con baja inflación, y la renegociación de la deuda. A pesar de que Sietecase no se luce en esta parte del relato, sus transcripciones de lo que los gurúes presagiaban por esos años resultan dardos bellamente ejecutados. “Gobierno de un año”, o al ahora flamante candidato del PRO Carlos Melkonian hablando sobre el inevitable fracaso de las negociaciones del binomio Kirchner-Lavagna.
Algunas omisiones encontré siendo la más relevante la ausencia del incremento patrimonial de los K. Aunque el autor considero que buscó mas que nada el impacto de los Kirchner sobre la Argentina más que valoraciones de los actores principales. (por eso omite del 90 para atrás salvo el apoyo de Kirchner como gobernador a la privatización de YPF).
Recomiendo su lectura, especialmente a aquellos que no siguen la novela de la política argentina por los medios o los que deseen interesarse un poco más.
Lectura es salud.

sábado, 27 de octubre de 2012

Carta a todos y a nadie.




Entrada numero 1: 27-10-2012

Carta a todos y a nadie:


Si algo ha caracterizado a mi generación y a las relativamente nuevas con respecto al mundo que se nos presenta se puede sintetizar por su “pasividad”. Somos entes absolutamente pasivos ante todo lo que nos rodea. La economía, la mecánica de pensar, el arte, las ciencias, todo.

Somos los hijos de la era digital. Un megáfono virtual enorme en el cual todos hablamos y no tenemos en realidad nada para decir.

Somos hijos de un binomio de izquierda-derecha heredado del siglo pasado que no entiende las vicisitudes actuales ni lo que realmente necesitamos como humanidad para prosperar y para evolucionar.

Somos hijos de un pasado que se niega a hacerse presente. Ni hablar de imaginarse un futuro.

Nobleza obliga, lo dicho anteriormente aunque se aplica a una gran mayoría, no puede sintetizarse a la totalidad. Hay muchos allí afuera que piensan, que resisten, que desechan aquello que el mundo les entrega tan seductoramente y plantean sus objeciones.

La idea de este blog es hacer un poco eso. Resistir y pensar. Partiendo de la premisa de que todos los hombres y mujeres somos iguales. De que todos nos debemos vivir una vida de felicidad, plenitud intelectual y paz mental.

El desafío es ciertamente para nuestro intelecto. Como dijo su santidad el Dalai Lama:


“Una mente lúcida y un buen corazón acompañados por sentimientos cálidos, son las cosas más importantes. Si la mente no se dirige a los pensamientos positivos y elevados, nunca podremos hallar la felicidad.”